DESVENTURAS
Catorce dias después y cada vez es más difícil.
No ha sido una semana fácil, ni laboral, ni personal, ni afectivamente.
Ha sido una semana de ideas cuadradas, esquinadas, macizas y cerradas, como ladrillos.
Yo tengo dias así, en que todo pesa, se complica y se agiganta, todo queda apelmazado, dolorido y estático.
Sin embargo hay otros dias de ideas redondas, lisas y flotantes, como pompas, en los que todo fluje y se desparrama, todo es más fácil y fluido.
No sé, también hay días de ideas esquinadas y angulosas, escarpadas y afiladas como estiletes, también hay dias en los que más vale no tener ideas.....
A mi me gustan los dias estilizados, puntiagudos, en filo, porque siempre son más entrenidos, más lúcidos y mordaces, aunque nadie lo perciba, si son más audaces.
Sin embargo, últimamente no soy capaz de conseguirlos, desde un tiempo a esta parte mi mente esta ocupada por un único pensamiento
(bueno, dos) cuadrangular, enorme y palalelo, onmipresete y acaparador.
(bueno, dos) cuadrangular, enorme y palalelo, onmipresete y acaparador.
Soy consciente en todo momento y situación de que no estoy fumando.
A veces es como un rumrum de fondo, que te previene, te avisa y te aligera.
Otras veces te sobrecoge, como un sordo rumor de las entrañas que te estremece, de improviso y te renueva, como el del amor no correspondido.
Ayer tarde, por ejemplo, acabé doliente y entregada del trabajo, por lo que comence a vagar sin rumbo, llegando a casa tres horas más tarde, con una falda nueva de las rebajas, después de entrar y salir de varios estancos, varios intentos fallidos de asalto al personal que pasaba fumando y de dos gintonics por el camino. Eso sí... sin fumar.