domingo, 30 de octubre de 2011

Quiero todo esto.

Esto en un entrada improvisada.
NO pensaba ponerme a escribir hasta esta noche, es un día claro, hermoso y tranquilo, aunque mi ánimo no es tal.
Sin embargo después de escuchar otra vez, mientras plachaba,  el programa que dirige Rosa Badía (Tot és comèdia) en Radio Barcelona (programación local de la Cadena Ser), intento repetir un precioso ejercicio que ellos llevan a cabo cada fin de semana. En él, un personaje conocido hace suyos los versos de Goytisolo (José Agustín, ni Juan ni Luis) en "Quiero todo esto". Resulta más concreto, aún más terapéutico que el hecho de escribir al vacío. Intentadlo.
En la siguiente entrada lo intentaré yo.
Me momento  vamos a poner el poema original:



Quiero todo esto


Quiero ser informado sobre lo que ocurre al más alto nivel
Quiero ver a la gente uno por uno
Quiero que me amnistíen por todo lo que pienso hacer de ahora en adelante
Quiero entrar en los cines sin pagar
Quiero que una persona de fiar escoja mis camisas y nunca se equivoque
Quiero un informe sobre el comportamiento sexual de los sexólogos
Quiero que los cocineros no sean obscenos
Quiero que ordenen llevar camisa azul a todos los que en su día la llevaron
Quiero que no me den gato por liebre
Quiero que el socialismo vaya sin más directamente al grano
Quiero aprender inglés en 15 días

Quiero saber con precisión exacta la verdadera forma del universo
Quiero que los croissants siempre estén calentitos y sabrosos
Quiero misas de culo y en latín
Quiero saber si el papel higiénico de la Real Academia limpia fija y da esplendor
Quiero ser la Madre Abadesa
Quiero que se prohiban los canalones y la plusvalía
Quiero que el Imperio Romano no siga decayendo de este modo
Quiero que fichen a la policía
Quiero comer Potitos Bledine
Quiero el control de la natalidad con carácter retroactivo
Quiero que se sepa que el presidente de U.S.A. barre para su casa de una manera descarada
Quiero amor
Quiero lanzarme en plancha y rematar marcando el sexto gol al Real Madrid
Quiero que Manolo no se quede calvo
Quiero saber si alguien me está robando los calzoncillos
Quiero entablar un juicio
Quiero volver a merendar en la terraza con mis primas y Tía Catalina
Quiero que me homologuen en Ohio

Quiero que alguien me nombre su Delegado en el Exterior
Quiero que Reus sea puerto de mar
Quiero que me devuelvan la gabardina que me quitaron el diecisite de Noviembre de 1949 en el Cine Carretas
Quiero que dios exista
Quiero que los Catedráticos de Estética no sean tan feos
Quiero ser de derechas
Quiero jugar al mus
Quiero que no menoscaben mi integridad
Quiero tener aparcamiento reservado dondequiera que vaya
Quiero bailar el rock
Quiero que le salga un sarpullido al Santo Padre
Quiero una mantita en la barriga a la hora de la siesta
Quiero que se firmen todos los acuerdos
Quiero destituir a Bing Crosby de un modo fulminante

Quiero fugarme con la morterada
Quiero comer centollo con Julia y con la Ton
Quiero triunfar como una bestia
Quiero que no se me invite otra vez a disolverme pacíficamente
Quiero que emplumen a San Valentín
Quiero que Cataluña llegue hasta el Tirol
Quiero un felpudo igual que el del vecino
Quiero considerar seriamente la posibilidad de que me expulsen de cualquier país
Quiero unas garantías mínimas
Quiero que se suprima la circulación periférica
Quiero que en las cajas de quesitos hayan más quesitos
Quiero ir a las islas Filipinas
Quiero que se elimienen las condiciones objetivas ya que por culpa de ellas todo sale mal
Quiero que no se tiren más a nuestras mujeres
Quiero tirarme a alguien
Quiero controlar el gasto Público partida por partida
Quiero ser bueno
Quiero que se me paguen daños y perjuicios
Quiero que cada pueblo tenga el gobierno que no se merezca
Quiero que no me avergüencen más en las autopistas

Quiero que no haya clase obrera
Quiero que trasladen las Fallas de Valencia
Quiero que no vuelvan los buenos tiempos
Quiero revolcarme en la alfombra del Hotel des Templaires
Quiero ser hábilmente interrogado para cantarlo todo a la primera friega
Quiero sardinas en escabeche y pan tosatado con aceite y sal
Quiero ascender por méritos de guerra
Quiero que se me incapacite legalmente para no ser ya nunca responsable de nada
Quiero que no me maten la ilusión
Quiero que no vuelvan a salir goteras en el techo
Quiero que todo el mundo cobre más
Quiero que no se me hinche la barriga
Quiero que me convenzan
Quiero un poco de caridad cristiana
Quiero que todos pasen por el tubo
Quiero un nuevo cepillo de dientes
Quiero todo esto

Yo no puedo seguir viviendo así:
es una decisión irrevocable

 

En  marzo de 1999, Goytisolo puso fin a su vida arrojándose desde el balcón de su casa.

martes, 25 de octubre de 2011

Recuerdo

109 + 6 = 115

Nada se pierde; todo lo que uno vio queda con él.
Henri Cartier-Bresson.



Por la noche fuertes aguaceros, la mañana nublada, de vez en cuando chubascos.Franjas de nubes dirigiéndose hacia el Este. Todo el día continuaron los chubascos. Por la noche el cielo completamente limpio, aunque el sol se puso con luz crepuscular.







Parece encauzado el otoño, después de arribar de Coruña,  por fin el cielo se abrió de forma inmisericorde con los cristales. 

Se cumplieron las espectativas, Galicia norteña y crepuscular, marinera, rural  y bizarra.
 Al llegar me he lanzado a releer a Torrente Ballester porque  Manuel Rivas siempre está en la mesilla, presto para momentos fugaces de necesidad lírica.







Parece que empezamos con el fin de la pesadilla.
 La pesadilla que a modo de telón de fondo nos ha acompañado a muchos a lo largo de la vida. Parece que al fin se vislumbra el comienzo de una verdadera convivencia, del fin de la necesidad de silencio, el principio de la tolerancia, de la no discriminación en mi tierra,  para aquellos que creemos en verdad ecuménica y universal y no por eso somos menos vascos que nadie, ni menos demócratas de lo que algunos creen ser.

GORA EUSKADI ASKATUTA.

En uno de los mejores rincones de los recuerdos de mi infancia, que fue tan feliz y tan desgraciada como la de cualquiera, ( me niego a defender que la infancia es feliz) se sitúa a modo de memoria borrosa, alguna de  las imágenes de mi abuelo paterno, euskaldun a ultranza.




El abuelo Modesto se caracterizaba por su tamaño, su capacidad de engullir todo lo que se ponía delante y su gusto por cantar, como buen vasco, cuando se encontraba con buen ánimo o con algo más de vino. Especialmente en las sobremesas, el abuelo cantaba y cantaba en euskera y cantaba versos de Iparraguirre, siempre los mismos.









Así que, como para gran parte de la gente de mi tierra, de mi generación y anteriores, porque después creo que se ha perdido, dentro de la banda sonora de mi infancia, tienen un lugar destacado los versos y las canciones de Jose Maria Iparraguirre Balerdi.



 La más conocida, obviamente es el Gernikako arbola, pero no es la más bella.

Había algunas muy famosas, que formaban parte del final de cualquier reunión o festejo familiar y siempre se entonaban por parte de los participantes con voces alcohólicas y emocionadas.










Los niños de entonces, que nunca hablamos euskera, lamentablemente, (no vamos a entrar otra vez en los motivos), las cantábamos de oído, aprendiendo el texto de memoria, intuyendo únicamente que hablaban de la tierra, de nuestro origen, de nuestro paisaje y ancestros.



Es una de las pocas canciones que de forma inevitable me hacen llorar a moco tendido, es toda mi infancia en una tonada. Siempre, cada vez que la oigo, lloro y lloro.

Que hablaban de todo eso que después otros intentaron robarnos y monopolizar para defender unas ideas de forma indefendible.
 Esto es lo que yo siempre he sentido, no sé si a otras personas de mi generación le ha pasado lo mismo, porque nunca se ha podido hablar de esto, ni ha interesado, pero he vivido siempre convencida y dolida de que los símbolos ancestrales, que también formaban parte de mi identidad y mis orígenes habían sido monopolizados por unos asesinos; que de alguna manera me los habían robado. Probablemente no es cierto, probablemente no es así, pero no puedo evitar haber sentido de esta manera a lo largo de casi toda mi vida.



Esta no es de Iparraguirre, pero es mi nana.

He intentado muchas veces recuperar aquellas canciones, su letras y he intentado varias veces localizar y conocer mejor al bardo Iparraguirre, en general con escasa fortuna, porque creo que ya está olvidado.
Como casi siempre en Internet, he podido conocer algo de la biografía de este hombre que nació en Guipúzcoa, fue carlista, un eterno romántico y uno de los compositores más importantes en euskera, creador de las canciones más populares y más hermosas, con las que muchos crecimos.


Ojalá, ojalá todo se normalice. Si fuera un poco creyente rezaría a cada momento.



Por fin no lo vemos todo negro.

Gracias abuelo Modesto.

Aita eskerrik asko.

Hasta otra.