martes, 17 de enero de 2012

Paraguas de colores

Todo lo que por tí vi
-la estrella sobre el aprisco,
el carro estival del heno
y el alba del alhelí-,
si me miras, para tí.

Lo que gustaste por mí
-la azucar del malvavisco,
la menta del mar sereno
y el humo azul del benjuí-,
si me miras, para tí.

RAFAEL ALBERTI


Rumbo: intentamos seguir a flote ( no como otros) e intentamos con denuedo conservar el ánimo sur.
Velocidad: lentos pero seguros.
Vientos: de componente norte, obligan a cuidar del aparejo y arriar el velamen; no siempre. A veces hay que arriesgarse.









Aunque es de todos conocida mi nula capacidad para la aritmética y la numerología, haciendo un ímprobo esfuerzo, he conseguido contar de nuevo los días: 201.








Cifra del todo respetable a fe mía, que constata el tiempo transcurrido de alejamiento del vicio maligno.
Sobrepasadas las dos centurias de días, 4824 horas, 289.440 minutos, 17.366.400 segundos de abstinencia, quizá sea tiempo de balance.









A saber:
- Superada  de forma definitiva, espero, la etapa nauseosa, como de embarazo ficticio; hecho que además de suponer un considerable alivio, deber ser secundario al definitivo abandono de las pastillas benditas para la deshabituación. Porque por fín, las he dejado, lo que también ha supuesto una mejora para el tambaleante presupuesto mensual ( cuestan una pasta).




- La recuperación del olfato, en pleno desarrollo, lo cúal, como ya se ha comentado más de una vez, tiene más inconvenientes que ventajas en el medio en el que me desenvuelvo. Otra cosa sería si tuviera una tienda de flores, actividad a la que no descarto dedicarme en un fúturo más o menos próximo, visto el panorama general.


- Considerable mejoría de la disnea y de la tos. La codeina es historia. Supongo que del mismo modo, habrán disminuido los ronquidos, aunque carezco de referencias directas. Es verdad, que duermo menos, así que lógicamente roncaré menos.

- Aunque duermo menos, sueño más, la mayoría de las veces despierta, con estupendos, meditados y sabrosos cigarrillos. Pero eso es otra historia.



- Los libros, los armarios, los cajones, la cocina, el cesto de la ropa de la plancha, los Cds, en perfecto estado de revista, ordenado meticulosamente e impoluto, porque se trata al fín de no dar tregua a las manos,  ni al pensamiento, ni al deseo.


- El carácter: igual de desábrido y alunado que siempre. No he pegado, ni he insultado a nadie, de momento, creo.
- El peso: mantenido. Vigilando de forma constante lo que se come, con alguna que otra trasgresión poco meditada pero de hondo disfrute, con menos vigilia de lo que se bebe, mucha agua y mucho paseo al cuarto de baño.
- El ansia: inmutable.



 En resumen: indiscutiblemente, mejor físico y peor ánimo.
Creo que soy más sana y más inféliz que cuándo fumaba.



 Pero no hay que desanimarse. Sigo intentando encontrar la manera de emprender cada día con alguna imagen o idea más bien redonda o acalada, liviana, para que la omnipresente memoria del cigarrillo no consiga anular la poca voluntad que me va quedando.



Y entre los numerosos paraguas de colores con los que vamos capeando temporales, anímicos que no meteorológicos:

 sigo leyendo.
Una buena referencia: El OCUPANTE.
Novela escrita por Sarah Waters, escritora galesa, más o menos de mi quinta. Apasionante, entretenida, siniestra. Una historia de fantasmas elegante e inteligente.
Totalmente victoriana. Remite directamente a otro de los grandes favoritos de esta locura mía que es Henry James, del que creo que he leído todo lo que se ha editado en castellano.
De lo mejor que se puede comprar en las rebajas del Corte Inglés es esta estupenda y perturbadora novela ( junto con La Copa Dorada del maestro James, por ejemplo).

Hay que ver que cosas se va encontrando una por internet. Podríamos proponerlo a algún gran almacén, a lo mejor conseguíamos que alguién leyera.





Bien, seguiremos buscando  paraguas de colores: Bien grandes.
Hasta otro día.


sábado, 7 de enero de 2012

Nuevos brios

Cuando sale la luna
se pierden las campanas
y aparecen las sendas
impenetrables.
   Cuando sale la luna,
el mar cubre la tierra
y el corazón se siente
isla en el infinito.
   Nadie come naranjas
bajo la luna llena.
Es preciso comer
fruta verde y helada.
   Cuando sale la luna
de cien rostros iguales,
la moneda de plata
                                                                       solloza en el bolsillo.
                              
                                                                    Siempre FEDERICO



Rumbo:  Intentamos encauzar de nuevo el rumbo preferido: Sur-sureste.(Aunque el ambiente en el golfo pérsico no está para muchas bromas).
Velocidad: Pronta y al ánimo más ligero.
Viento: Intento de aventar la popa, con brisilla de esperanza.

Ya se fueron los Reyes Magos, ya se acabó la Navidad.
Así nos vemos abocados de nuevo a la mejor de la rutinas.
Espero que para todos hayan, al menos, dejado:



Si no es así, ilusionada confío en que el 2012 NO sea mucho peor que el que ha pasado. De verdad. Aún nos queda la esperanza.

Y nos quedan otras muchas cosas.
Yo continúo con mi particular búsqueda.




Y voy encontrando cosillas; por ejemplo, en el último número de la revista Scherzo, Antonio Muñoz Molina, que colabora como articulista, del que no soy, en verdad, especial devota ( desde Beltenebros no me gustan sus novelas), nos ha dejado una muy hermosa referencia.
Encendido de patriotismo hispano hace un estupendo alegato, no solamente de la música de Manuel del Falla, sino y sobretodo de las películas musicales que allá, por la féliz época de los años 80, cuando yo era joven e inconsciente,  se curraron en tandem Carlos Saura, Antonio Gades y Emiliano Piedra.
¡¡¡¡¡ Hay que joderse, que pronto se olvida en este país !!!!!
Es verdad, como el defiende, que son mucho mejores que los musicales americanos más conocidos, mejores  incluso que West Side Story.
Y es verdad, que una de las más memorables escenas, parte sin música;
 y es cumbre y es arte y es duende
( ¡Otra vez a vueltas con el duende, que pesada!)







Aunque el video va un poco descompasado, merece la pena.
EL AMOR BRUJO
Decorado de estudio, paisaje de suburbio, montones de chatarra, tendederos de ropa, rumores y sonidos: el viento, los pies y la arena....y el tremendo erotismo que me trasmite siempre  este  hombre único, privilegiado, enorme, inimitable, añorado ( no me llegan los adjetivos) que se llama Antonio Gades.
Torbellino, transtorno de emociones que cada vez provocan en mi las manos de Antonio Gades.
Y Cristina Hoyos
Y Rocio Jurado, que no debió  hacer otra cosa mas que  cantar flamenco.
Y Manuel De Falla
Y Carlos Saura




He vuelto a ver la película.
La ví en su estreno, y casi no me acordaba, no creo que significara nada más para mí, que gitanos, flamencos y la música de Falla, algo anacrónico en un pais que se moría por ser moderno. Aunque claro... bailaba Gades
Sin embargo las obras de arte saben esperar.
Saben esperarnos.


El barrio: un poco descalabrado;  el personal:  taciturno y espeso.

Pocos guiris, poca broma...
Confiemos en la luz y en la primavera...








Al menos sería de agradecer que nos dijeran de una vez todo el "mogollon" que se nos viene encima para ir adecuando el ánimo y la cintura, aunque claro, no me fío, la sensación es  que están aprovechando del descalabro montado para ir colando de rondón una serie de planteamientos más políticos y mas reaccionaríos.


No es broma lo del golfo pérsico, cada vez se oyen más cercanos los tambores de guerra.
Y lo de Siria...
No sé a quien hay que poner velas. Iría en peregrinación a cualquier santuario si me aseguraran que a cambio, Obama sáldrá de nuevo elegido presidente del imperio.
No es que me parezca adecuado, es que es estupendo frente a lo que se está viendo en el partido republicano.
Y de nuevo tratarán de gastar armamento o de acaparar el petroleo, o no sé muy bien que..
Y de nuevo perderán los de siempre, los que siempre están perdiendo.. y la vida sigue igual.

La entrada  era optimista, así que lo dejamos aquí.
Esperemos que trinquen a todos los mafiosos evasores del fisco ( no me lo creo) y seguiremos buscando joyitas que nos alegren la vida y la completen, para que no sea sólo un pasar.



2012, una aventura, a ver si no escondemos la cabeza y nos ponemos al frente de nuestros propios dias...en lo que nos vayan dejando, digo.







CADA DÍA UN REGALO. HASTA OTRA